Viajar sin gluten requiere un poco más de planificación, pero se puede disfrutar igual. La clave es no depender de la suerte.
Antes de salir
- Investigá lugares sin gluten en el destino y guardalos en favoritos.
- Elegí alojamiento con cocina o heladera: te da independencia.
- Avisá en el hotel y pedí que confirmen qué pueden ofrecer en el desayuno.
- Si viajás al exterior, llevá una tarjeta en el idioma local que explique la celiaquía y la contaminación cruzada.
En el viaje
- Avión: pedí el menú sin gluten con anticipación (suele figurar como GFML), pero llevá siempre comida propia por si no llega.
- Micro o auto: armá una vianda y snacks con el logo oficial sin gluten.
- Super del destino: buscá productos con el logo oficial; en otros países fijate en la certificación local.
Qué llevar en la valija
- Galletitas, barritas, premezcla en sobres chicos y pan sin gluten congelado (dura bien un día de viaje).
- Bolsas para tostadora y papel aluminio para calentar comida en cocinas compartidas.