La celiaquía es una enfermedad autoinmune: en las personas celíacas, el gluten provoca una reacción del sistema inmune que daña el intestino delgado. Ese daño dificulta la absorción de nutrientes y puede generar síntomas muy variados.
Qué es el gluten
El gluten es un conjunto de proteínas presentes en el trigo, la avena, la cebada y el centeno. Por eso, para una persona celíaca, ninguno de estos cereales ni sus derivados es apto: hay que elegir alimentos sin gluten.
Síntomas
No todas las personas celíacas tienen los mismos síntomas, y algunas no tienen ninguno. Entre los más frecuentes están:
- Diarrea, distensión abdominal, gases o dolor de panza.
- Cansancio, anemia o falta de hierro que no mejora.
- Pérdida de peso o, en chicos, bajo crecimiento.
- Aftas, problemas en la piel, dolores articulares o cambios de ánimo.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico lo hace un médico, en general con un análisis de sangre de anticuerpos específicos y, si corresponde, una biopsia del intestino. No dejes de comer gluten antes de hacerte los estudios: puede dar un resultado falso negativo.
Tratamiento
Hoy el único tratamiento es una dieta estricta y de por vida sin gluten. Con la dieta, el intestino se recupera y los síntomas suelen mejorar. Incluso pequeñas cantidades de gluten pueden dañar el intestino, por eso es tan importante evitar la contaminación cruzada.
¿Es lo mismo que la sensibilidad al gluten o la alergia al trigo?
No. La sensibilidad al gluten no celíaca y la alergia al trigo son condiciones distintas, con otro diagnóstico y otros cuidados. Quien elige comer sin gluten por gusto no necesita los mismos cuidados extremos que una persona celíaca, y por eso en el portal separamos los lugares 100% sin gluten de los que solo tienen opciones.
Esta guía es informativa y no reemplaza la consulta médica. Si tenés dudas, hablá con tu médico o gastroenterólogo.