Cuando el celíaco es un chico, el desafío es doble: cuidar la dieta y que no se sienta distinto. Con algo de organización y mucha comunicación se puede lograr.
En la escuela
- Hablá con la dirección, los docentes y el personal del comedor o kiosco. Llevá por escrito qué puede comer y qué no.
- Consultá qué opciones sin gluten ofrece la escuela y cómo las preparan para evitar la contaminación cruzada.
- Dejá en el aula una caja con snacks seguros para los días de festejo sorpresa.
Cumpleaños
- Avisale con tiempo a la familia que organiza y ofrecé llevar una porción de torta y comida segura.
- Si podés, sumá algo sin gluten rico para compartir: así tu hijo come lo mismo que el resto.
- Enseñale a preguntar antes de comer y a decir «no, gracias» sin vergüenza.
Que aprenda a cuidarse
A medida que crece, involucralo: que reconozca el logo oficial sin gluten, que te acompañe a comprar y que cocine con vos. Cuanto más entienda, más autonomía y confianza va a tener.
Salidas y vacaciones
Buscá lugares en el mapa y llevá siempre algo seguro en la mochila. En Viajar sin gluten tenés más ideas.
Salud
El seguimiento lo hace el pediatra o gastroenterólogo infantil. Ante síntomas, cambios en el crecimiento o dudas sobre la dieta, consultá con ellos.
Esta guía es informativa y no reemplaza la consulta con profesionales de la salud.